hantavirus - Gleba.jpg

Hantavirus, ¿cuáles son los roedores involucrados en su transmisión?

En Argentina circulan dos especies de virus hanta (Andes y Laguna Negra) y al menos 10 genotipos virales diferentes, que son transmitidos al ser humano por algunas especies de roedores silvestres. Estos son reservorios naturales de la infección, que presentan una infección crónica asintomática con viremia persistente y eliminan el virus a través de la orina, saliva y excretas.

Las hantavirosis son enfermedades infecciosas potencialmente mortales, que tienen su origen en el virus del género Orthohantavirus de la familia Hantaviridae, los cuales causan el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH) y el Síndrome Renal por Hantavirus (SFRH).

Los hantavirus se transmiten fundamentalmente por inhalación de aerosoles cargados de partículas virales provenientes de las heces, orina y saliva de roedores infectados.

Los hantavirus se mantienen en la naturaleza infectando roedores nativos de la Subfamilia Sigmodontinae (“roedores sigmodontinos”), estando cada variante de hantavirus asociada típicamente a una o a unas pocas especies de roedores. Los Sigmodontinae se han diversificado para aprovechar todos los ambientes terrestres y para ocupar un amplio gradiente altitudinal dentro de su extensa distribución geográfica. En el noroeste argentino (NOA) este grupo constituye aproximadamente el 30% de los mamíferos registrados en la región.


La mayoría de estas especies poseen tamaño pequeño, longitud de la cola más larga que la longitud del cuerpo y coloración marrón-rojiza. El hantavirus se presenta de manera asintomática en los roedores infectados, mayormente machos adultos, y no tendría efecto sobre su sobrevida. A su vez, el virus no está presente en todos los individuos de la población reservorio sino en un porcentaje que, en promedio, ronda el 10% de la población. Sin embargo, estos valores presentan una amplia variación temporal y espacial que va del 0% al 40% en ambientes silvestres. 


En Argentina, los hospederos naturales de Hantavirus que provocan Síndrome Pulmonar son roedores del género Oligoryzomys (colilargos) y una especie del género Calomys (Calomys fecundus). Existen distintas variantes genéticas de Hantavirus, con diferente grado de patogenicidad; en general, cada variante tiene una sola especie de roedor hospedero. Además, dentro de la distribución geográfica de cada una de esas especies, solo en algunas zonas se han detectado ejemplares infectados y/o brotes epidémicos.


Ciento once especies de roedores sigmodontinos nativos habitan la Argentina, pero sólo 6 de ellas han sido identificadas como reservorio del virus en esas cuatro regiones y pueden transmitirlo al humano. 

cuadro roedores - Gleba.png

Además, se han detectado anticuerpos contra el virus en otras especies de roedores sigmodontinos como el ratón pelilargo, Abrothrix hirta, el ratoncito oliváceo, Abrothrix olivacea, el pericote cola corta, Loxodontomys micropus y el ratón del delta, Deltamys kempi. Sin embargo, dado que en ellos el virus fue detectado en baja proporción, no se los considera reservorios y podrían haber tenido el virus de modo accidental o esporádico.

Lea también: Estrategias de control de roedores

Las especies de roedores mencionadas habitan naturalmente ambientes silvestres, aunque también, pueden encontrarse en lugares rurales, periurbanos e inclusive en menor proporción, en grandes parques urbanos, generalmente cerca de cuerpos de agua, matorrales y lugares con vegetación. En determinadas situaciones pueden refugiarse dentro de viviendas o galpones cercanos a estos ambientes. 


La importancia de la población depende de la interacción de varios factores ambientales, meteorológicos (temperatura, precipitación) y antrópicos. La cantidad de individuos que conforman las poblaciones fluctúa según la disponibilidad de alimento y las condiciones ambientales. Sus períodos reproductivos se limitan a la primavera y parte del verano, con una marcada mortalidad durante las estaciones más frías. En años muy cálidos, lluviosos o con mayor oferta de alimento, la actividad reproductiva se extiende al otoño e invierno.

roedores - Gleba.jpg

Los roedores responden rápidamente ante una gran oferta de alimento, produciendo más crías por camada y teniendo más camadas por año, desencadenando fenómenos conocidos como “ratadas”. Estas ratadas pueden ocurrir en sitios puntuales y en áreas pequeñas, como la de Villa La Angostura en 1997, o presentarse a escala regional, como sucede con el colilargo patagónico (Oligoryzomys longicaudatus) durante las semillazones masivas de la caña colihue. En la región Centro, luego de grandes inundaciones, aparecen ndividuos del colilargo chico (Oligoryzomys flavescens) antes que los de otras especies.  Esto sería consecuencia de su mayor adaptación a estos eventos climáticos, posiblemente debido a que son capaces de trepar árboles para escapar del agua.


Los roedores infectados liberan el virus al medio en sus heces, orina y saliva. La transmisión a humanos ocurre principalmente por inhalación de aerosoles cargados de partículas virales provenientes de esas secreciones. Otras vías de transmisión pueden ser a través de las mucosas de los ojos, lesiones en la piel o, más raramente, por mordedura de un animal infectado. 

 

Los ambientes cerrados (galpones, corrales, obradores) con una infestación constante de roedores, representan sitios con mayor riesgo de infección para humanos.

En nuestro país las áreas endémicas incluyen algunas áreas de las provincias de Salta y Jujuy y el oeste de Formosa; la zona Central o Pampeana que incluye la Ciudad de Buenos Aires, y las Provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos; la zona Nordeste: Misiones, Corrientes y este de Formosa y la zona Suroeste (Andina) integrada por las provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz. Las áreas de distribución de los roedores, con detección del virus, son geográficamente muy limitadas.

Presencia roedores Argrentina - Gleba.pn

Al todavía no encontrarse vacunas y terapias virales contra los hantavirus, elemento básico para evitar la enfermedad es la prevención basada en minimizar la exposición humana a los roedores infectados y tomar las medidas sanitarias adecuadas ante un caso. 

 

Lea también: Estrategias de control de roedores


Alguna de las estrategias posibles que pueden reducir la exposición a Hantavirus son: el uso de rodenticidas eficaces, el mantenimiento de los alrededores de las viviendas sin pastizales, el trabajo con guantes en tareas relacionadas con el suelo y la vegetación, la reducción de la posibilidad de acceso de roedores a la vivienda mediante el uso de marcos con resorte y alambre mosquitero en puertas y ventanas, cuando se ventila la vivienda, y el uso de rejillas y tapas herméticas en toda abertura de cloacas y pluviales que dan al exterior.

Descubra más sobre estos productos: